COMO HACER ARTE RUSO

Un lapicero que no escribe, un lápiz de mina gruesa y una lámina de aluminio son los implementos de trabajo de Yalila Galvis. Con ellos viste vírgenes y ángeles; convierte sencillos objetos de madera, vidrio y cerámica en obras de arte.

 

Un lapicero que no escribe, un lápiz de mina gruesa y una lámina de aluminio son los implementos de trabajo de Yalila Galvis. Con ellos viste vírgenes y ángeles; convierte sencillos objetos de madera, vidrio y cerámica en obras de arte.

Ella, se dedica a trabajar una técnica conocida como arte ruso, o repujado en aluminio, y su taller es la prueba del grado de cuidado y delicadeza que requiere cada pieza.

Vírgenes completamente ataviadas de aluminio, con mantos que dan la misma apariencia de una frágil filigrana, flores, frutas, apliques similares a finos encajes incrustados en cajas, espejos, velas y hasta ollas de barros son expuestos en las paredes del taller.

El arte ruso, como se le conoce ahora, debe su nombre a la influencia de la técnica trabajada ampliamente en láminas de oro y plata en ese país.

Sin embargo, se ha practicado desde la más remota antiguedad en distintos lugares del mundo y su esplendor se dio durante el imperio romano, alcanzando tal perfección en los objetos que, hasta hace algunos años, se creían trabajadas con cincel.

En palabras simples la técnica consiste en pasar un diseño sobre una lámina de estaño, aluminio o cualquier otro material y dar relieve y volumen empleando buriles y difuminos, herramientas especiales para el trabajo.

Pero como la creatividad no tiene límites Yalila hizo algunas adaptaciones , previas pruebas de ensayo y error .

La primera de ellas, que dio como resultado error, fue usar láminas de aluminio demasiado gruesas que debía poner al calor para hacerlas más flexibles. La equivocación fue meterlas en el horno de su estufa, que terminó fundiéndose y de paso, le dejó una enorme cuenta de energía.

El segundo obstáculo, superado sin mayores problemas, fue la adquisición de las herramientas y como en ese momento (hace unos 4 años) no sabía dónde encontrarlas, tomó un lapicero viejo, un lápiz y empezó a crear su propio arte.

Sus diseños los obtiene de todas partes: de los tapetes, una flor del jardín, manteles, corbatas y todo aquello que se le antoje trabajar en el aluminio.

Luego pinta el motivo y lo calca sobre la lámina para después empezar a presionar, alargar, hundir, dar formas redondeadas, hacer calados y todo lo que el diseño exija para su realización.

Se pueden hacer piezas tridimensionales en repujado o fabricar adornos para aplicar sobre superficies de madera, vidrio, vela, espejos y recordatorios.

Solo se requiere paciencia para hacer los diseños, que no tienen límites y pueden sacarse de cualquier objeto , afirma Yalila.

Sus objetos más apetecidos son las vírgenes, ángeles y pesebres, totalmente vestidos en aluminio finamente repujado, que son adquiridas por los admiradores del trabajo manual.

Los mismos que en ocasiones se dejan guiar por ella y aprenden este arte milenario